Sala Abrazos festejó el Día de los Abuelos y de las Abuelas, compartiendo un hermoso momento de encuentro, amor y ternura.
A través de un corazón dividido en dos, abuelos y niños pudieron dejar una parte de sí mismos. Así, cada corazón se transformó en un recuerdo único, construido entre generaciones y lleno de significado.
Una propuesta para volver a mirar, recordando ese momento especial y, sobre todo, el amor que los une.
“Tu corazón y el mío, unidos para siempre.”























